Hola a quien sea que este leyendo está entrada.
Hoy voy a escribir de algo bastante diferente a lo que venía escribiendo. Pero voy a mantener la línea o mejor dicho, la postura de siempre remitirme a basar que todas las ideas que expongo en este blog sean referentes a mi vida personal.
Hace 2 o 3 días, mantuve una conversación telefónica en la cual me hicieron una pregunta...E pensado una y otra vez cuantas veces en mi vida vida alguien me hizo esa pregunta, y despúes de varias idas y vueltas, alguna que otra especulación o demás, puedo decir que con la firmeza y puntualidad que me la hicieron hace poco, nunca antes había sido formulada.
En síntesis y develando misterios la pregunta en cuestión fue:- "¿A qué le tenes miedo?".
Para muchos tal vez sea una pregunta muy sencilla de responder, algunos tal vez sepan desde siempre cuales son las cosas a las cuales les temen, y para los que aún no lo sepan, la vida misma les irá mostrando temores...
No sé muy bien los motivos por los cuales no pude responder en ese momento...quiero decir que, me hubiese tomado solo unos instantes sacar a la luz mis miedos, pero por alguna razón decidí dejarlos dentro mío.
Ahora bien, pasados algunos días y realizadas algunas reflexiones, se me vienen mil pensamientos a la mente. Primero que nada deberíamos saber que significa miedo para cada uno de nosotros. Ya que a mi entender, el miedo es una idea muy "individual" de cada persona, formada por echos y acontecimientos de la vida de cada individuo en particular.
La palabra en cuestión es definida por el diccionario de la siguiente forma: "El miedo es una emoción caracterizada por un intenso sentimiento habitualmente desagradable, provocado por la percepción de un peligro, real o supuesto, presente o futuro".
Me parece una definción bastante acertada en términos lingüísticos. Pero, pienso que la palabra tiene un sin fin de interpretaciones que pueden abarcar también el campo de la psicolgía.
Yo creo que los seres humanos nacemos "libres". Esta libertad, es un estado mental que sólo existe en nosotros, durante los primeros años de nuestra vida. Cuando nuestro plano mental está abierto en su máxima extensión y somos suceptibles a cada una de las nuevas experiencias que comenzamos a atravesar. En esa etapa no poseemos ataduras sociales, ni estereotipos de ningún tipo. El mundo es un lugar mágico por ser descubierto, y cada esquina, cada rincón, cada árbol, cada nube en el cielo, cada flor, cada ser viviente, todos los días es visto de una forma novedosa y llena de magia.
Pero a medida que pasa el tiempo, a medida que nos son impuestas las reglas del juego, a medida que nos explican que en el mundo existen lugares y personas con los cuales no debemos mantener relación alguna, que existen realidades distintas a la nuestra, que existe una palabra llamada "mal", es ahí cuando todo comienza a cambiar y nuestros miedos y males empiezan a hacer sus apariciones.
Nuestras mentes que eran libres comienzan a ser amoldadas por el sistema en el que vivimos, por un sistema asignador de roles prefijados, que traza el rumbo de nuestras vidas, y en el cual, si no le rendimos tributo, podemos ser mirados con ojos acusadores por el simple echo de pensar "disinto" a los demás.
A medida que fui creciendo, comenze a ver que no todos somos iguales, no tenemos los mismos intereses, gustos, ideales, proyectos, percepciones, etc. Hay personas que viven en el mundo y lo interpretan tal cual es, pueden vivir acorde perfectamente con el sistema, donde nos devoramos día a día el uno con el otro, donde insultamos a los que son distintos y tratamos de eliminar a aquellas personas que poseen un brillo diferente al que debe ser.
A veces cuando camino por las calles, intento mirar los rostros de la gente, ver que me dice su mirada, su forma de caminar...y, en muchos casos, puedo ver personas que me dan la sensación de que estuviesen "vacías" por dentro...
Es como si sus cuerpos ya estuviesen cansados, como si no quiesiesen más, me da la impresión de que todos los días les resultan iguales...Dicen que cuando ya no somos capaces de ver los pequeños regalos de todos los días, cosas sencillas, tales como oír el cantar de los pájaros por la mañana, o disfrutar el brillo del sol cuando se filtra entre los árboles, o porque no, sentir la brisa que es provocada por el viento, que muchas veces, pareciese que caminar a nuestra par...
Dicen que es en ese momento que una persona realmente a muerto, cuando los días son todos iguales...
Mientras crecí tuve la mala suerte de vivir algunas experiencias poco agradables, mi idea no es victimizarme ni mucho menos, puesto que me siento una persona plena y estoy agradecido de todos los hechos que se dieron en mi vida, tanto los buenos como los malos.
Pero hubo un tiempo, en que sentía que caminaba en una dirección, y el resto del mundo iba en otra, sentía como si nadie me prestará atención y fuese una especie de fantasma que cumplía con lo que le era demandado. Y ese fue mi mundo por algunos años...
Pero algo paso cerca de mis 15 años de edad, varios cambios comenzaron a darse, de una forma casi inesperada para mi, me convertí (de una forma lenta y paulatina) en completamente lo opuesto a lo que era. En un lapso de 2 años, había encontrado mi rol dentro de distintos grupos sociales, había encontrado un equilibrio físico el cual me hizo dar cuenta de muchas capacidades que hasta ese entonces eran desconocidas. Y a partir de allí (16 años) hasta aquí (23) tuve la suerte (por decirlo de alguna manera) de conocer muchísimas personas, me encontre a mi mismo viviendo una diversidad íncreible de situaciones, de sensaciones que jamás hubiese imaginado.
A raíz de esto comenze a desarrollar una idea, intente asignarle prioridades a mi vida, comenze a armar lo que yo llamo "Proyecto De Vida".
El mismo consiste en realizar una lista de todas aquellas cosas (materiales y no materiales) que uno esta dispuesto a conseguir en un período de 30 años (yo tomo en cuanta el curso de acción desde mis 20 años) y de la forma en que dichos objetivos van a ser alcanzados...me gustaría contarles más acerca de mi lista pero es bastante personal.
Mi proyecto de vida fue echo a raíz de haber vivido todo lo que conocí en estos últimos 7 años...y fue armado a consciencia de mis miedos. Porque si hay algo que reconozco, es que de todas mis vivencias en estos tiempos, cada vez soy más consciente de lo díficil que es lograr afinidad con la gente, de sentirse a gusto con alguien.
Al decir esto no pongo a mi persona en un lugar de privilegio frente a los demás ni mucho menos, ya que como todos soy alguien que busca encontrar su lugar en el camino y tiene sus cuestiones por resolver.
Muchos de mis miedos los e abandonado a lo largo del tiempo, los e desechado, vencido, etc. Son parte de mis recuerdos de un pasado que asumo como algo que me ayudo a ser lo que soy ahora. Como es de suponer, el tiempo a transcurrido y los miedos que ya han muerto, han dado nacimiento a otro tipo de miedos...
No tengo miedo al futuro, respecto al mismo soy bastante optimista y tengo fé en lo que vendrá. tampoco le tengo miedo a la muerte (aunque reconozco que quiero quedarme el mayor tiempo posible), no tengo miedo a los engaños, ni a dejar todo de mi para lograr lo que quiero y creo necesitar...
Todo lo anterior puede constituir una parte de los miedos de cualquiera que este leyendo esto...
Pero mi miedo principal, el más grande que tengo, lamentablemente no lo puedo compartir con ustedes. Ahora que estoy llegando al final de este texto soy consciente de ello, me di cuenta de cual es mi miedo más profundo y no puedo revelarlo por acá...
Espero puedan entender, que hay ciertas cuestiones que son de índole muy personal y sería una estupidez darlas a luz desde este lugar...
Todo lo que quiero decirles, es que espero, poder concretar mi proyecto de vida, no pido demasiado...lo que más deseo es poder mirar atras en mi vida dentro de unos 30 o 40 años y ver todo lo que e echo, con alegría, sin resentimientos y sentirme dichoso de todo lo que me a tocado ser parte, de quienes fueron parte de mi...
Poder aceptar mis derrotas con dignidad y estar orgulloso de las victorias alcanzadas con esfuerzo.
Quiero mirar atras y volver a tener esa sensación de libertad y poder sentir dentro de mi corazón que ya no deseo nada, que puedo dejar este mundo en paz, que e encontrado la verdadera felicidad, el verdadero amor, cosas que todos buscamos, pero sólo unos pocos pueden alcanzar...
"Al final, lo que importa no son los años de vida, sino la vida de los años."
jueves, 15 de mayo de 2008
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