Hola a todos. Hace ya casi 3 meses que no me siento a escribir algo, y hoy al haber vuelto temprano del trabajo y sin tener nada mejor que hacer, siento que es una oportunidad ideal para hacerlo.
Como siempre, cada vez que me siento a escribir mi vida poco tiene que ver con lo que fue en relación a la última entrada publicada en el blog...
Desde hace algunos años incorpore la "sana" costumbre de acostarme y pensar por unos instantes antes de dormir. Pienso en los sucesos de mi vida, en aquellas cosas que hago bien, y también en aquellas otras que hago mal. También pienso en los aspectos en los cuales crezco y esos otros en los cuales por distintos motivos no estoy donde quisiera.
Mis pensamientos en este último tiempo estuvieron avocados en aspectos relacionados a mi personalidad, a profundos cambios a nivel interior y en duras batallas que estoy librando conmigo mismo.
Hoy en día mi vida tiene un objetivo central por el cual puede decirse me estoy "vaciando de mi mismo" como no lo hice nunca antes...Y mientras camino hacia ese objetivo (a un ritmo lento y muy mesurado) siento manifestaciones y ecos de un gran debate que se genera dentro de mi. Cada paso que hago hacia adelante me aleja más de lo que fui hasta hace no mucho tiempo atrás, y me lleva a otro lugar que desconozco completamente.
Los períodos de cambio y de transición suelen ser muy complejos, ya que nos exigen morir en una vida, para nacer en otra completamente renovados. Esto implica dejar ciertas formas a las cuales estamos acostumbrados y adoptar nuevas.
Este objetivo que hoy día es mi prioridad número 1 comenzó a gestarse hace alrededor de 2 meses...
En las primeras semanas mi posición fue la esperada, la que tantas otras veces en mi vida por distintos factores decidí adoptar. Preferí "olvidar" y seguir adelante con lo que el destino tuviese encomendado para mi, decidí simplemente seguir caminando a la deriva por el desierto hasta que la fortuna ponga en mi camino un nuevo oasis donde poder beber agua y sentarme a observar las palmeras...
Las voces de mis allegados confirmaban mi decisión como la más acertada y me alentaban a continuar con mi aventura. Pero de un momento a otro entendí que no puedo engañarme a mi mismo...ya no más. Y nuevamente despúes de algún tiempo saque a relucir mi espíritu. Ese espíritu que a lo largo de mi existencia hizo que nunca abandone una causa, ni siquiera aquellas en las que todo parece perdido o imposible.
No me agrada la idea del conformismo, del olvido...tampoco me agrada pensar que las cosas que nos ocurren no pueden modificarse. Creo que hay ciertos eventos que deben ocurrir para que podamos aprender de ellos, entiendo que aprendí lo que necesitaba de todo lo que ocurrío, y voy a hacerme dueño de mi destino como nunca antes.
Sería un cobarde si renunciará a lo que deseo...alguien me dijo una vez que "los cobardes mueren muchas veces antes de morir", y si hay algo a lo que aspiro...es poder mirar mi vida dentro de algunos años, y disfrutar de ello. Sabiendo que todo lo que alcance fue con la persistencia de la convicción del corazón y la creencia en mi mismo.
Este camino que elegí recorrer es el más difícil...implica paciencia, persistencia y una determinación absoluta. Los días muchas veces son eternos y la incertidumbre da batalla constante para quebrantar mi voluntad.
Cuando decidimos dejar todo lo que somos en búsqueda de un sueño los riesgos son elevados...y el precio a pagar si el resultado no es el deseado puede ser muy alto.
Pero esto no puede detenernos, este factor es justamente el que desmuestra el verdadero carácter de las personas...
El golpe en el caso de un resultado negativo puede ser muy fuerte, y si hay algo de lo cual estoy convencido es que nadie golpea tan duro como la vida, y no importa lo fuerte que seas, la vida puede golpearte y ponerte de rodillas.
Pero lo importante no reside en la fuerza con que podamos devolver los golpes, importa lo fuerte que puedan golpearnos y seguir avanzando, lo mucho que puedas resistir y seguir adelante. Eso es lo que hacen los verdaderos ganadores.
Decidí no contarles mucho de mi vida personal...intenté dejarles un mensaje a todos aquellos que estén en una encrucijada en su vida.
Peleen por aquellas cosas que consideren que valen la pena, no se rindan nunca y no esperen gloria ni recompensa alguna. Si quieren conocer los milagros que día a día nos son concedidos actúen en vez de suplicar, sólo de ese modo van a comprender el significado de su destino.
Estoy intentando alcanzar mi sueño, para por fin encontrar la felicidad que perdure, hasta el fin de mis días...
"Me he dado cuenta de que en la vida lo increíble es cotidiano, lo imposible puede ser posible si lo intentamos. Y la distancia no es barrera para los sentimientos".
lunes, 19 de octubre de 2009
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
