Hola a todos nuevamente.
A diferencia de otras entradas, está vez creo que tengo una pequeña noción de cual será el tópico del día de hoy.
Al leer el título de la entrada comienzo a reflexionar sobre cuanta verdad se oculta detras de esa simple oración.
Al menos es una verdad para mi, me siento bastante identificado con esta frase. Estoy pensando cuantas veces a lo largo de mi vida no hice algo por "miedo"...miedo al rechazo, miedo al fracaso, miedo al futuro, etc.
A veces tal vez sea mejor no pensar demasiado las cosas y simplemente dejar que todo fluya, no dejarnos vencer por la incertidumbre y la duda, aunque todo esto parece algo tan sencillo realmente me resulta más que díficil poner en práctica dichas acciones.
Me pregunto cuantas cosas podrían haber sido distintas en nuestras vidas si tuviesemos una determinación más grande y no le daramos tanta importancia a pequeñeses que si uno piensa detenidamente no tienen tanto valor.
Por otro lado, frente a estas afirmaciones se me presenta una duda existencial acerca del destino...¿tenemos un destino?, ¿está hecho y nosotros sólo caminamos a su merced?, ó, por otro lado, ¿el destino es algo que uno crea por si mismo'?.
Por que en realidad si nuestras vidas han tomado este curso es bueno pensar que alguna fuerza universal (llamenlo dios si quieren) de está forma lo a querido y es lo mejor para nosotros. Pero entonces el destino sería algo ya trazado, estaría todo planificado, y por ende, las decisiones que creemos que son nuestras en realidad no lo son...son de alguien más. Es como si alguien estuviese jugando con nosotros, haciendonos equivocar una y otra vez, haciendonos sufrir, amar, odiar...
Realmente soy del pensamiento de que el destino es una mezcla de factores...de componentes. Creo que a lo largo de nuestras vidas se nos van presentando situaciones prefijadas, en las que nuestras decisiones pueden afectar de maneras diversas el curso de nuestras vidas.
Aunque irónicamente, este pensamiento puede ser muy similar a lo manifestado unos parráfos más arriba. Porque si los caminos estaban ya marcados y nosotros solo tenemos que elegir el rumbo, es muy posible, que esta misteriosa fuerza universal ya supiese de antemano que camino ibamos a tomar, y por ende conoce todas nuestras formas de actuar...
Creo que me quedaré con un pensamiento muy reconfortante, el cual es que; "Cuando uno quiere realmente una cosa, todo el Universo conspira para ayudarte a conseguirla".
Esto también puede ser interpretado como un error...no me estoy refiriendo a que con sentarse comodamente a esperar que todo suceda por nosotros, la vida nos servirá todo en una bandeja. Por lo contrario, debemos salir a enfrentar nuestros temores y miedos, y estar listos para todo. El deseo es simplemente el motor que impulzará nuestras acciones y nos dará fuerza para alimentar nuestros sueños.
Espero que esto que e escrito le sirva de algo a quien lo lee, no se queden de brazos cruzados esperando aquello que quieren. Peleen hasta el final y nunca dejen de creer, más quien resiste es quien existe. Si queremos algo con todas nuestras fuerzas, los sueños se hacen realidad...
"No tenía miedo a las dificultades: lo que me asustaba era la obligación de tener que escoger un camino. Escoger un camino significaba abandonar otros"
miércoles, 24 de octubre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario